El ácido hialurónico es una sustancia presente de forma natural en nuestra piel, responsable de su hidratación, volumen y elasticidad. Con el paso del tiempo disminuye su producción, generando pérdida de firmeza y flacidez.
Con microinyecciones localizadas, podemos reponer ese volumen perdido, redefinir contornos y suavizar arrugas, todo con un resultado muy natural.
Los efectos duran entre 9 y 18 meses, según la zona, tipo de producto y metabolismo del paciente. En todos los casos, el ácido hialurónico que usamos es reabsorbible, seguro y de alta gama.